La Enviada de los Espíritus

Para cuando pudo haber abierto los ojos, Luborna, la loba azurada ya estaba muerta. Pudo renunciar a su linaje, pudo traicionar su sangre, con un simple sí que hubiera respondido cuando le preguntaron si estaba de acuerdo en que su hermano, quien había matado a su padre para apoderarse de la roca del trono, fuera el siguiente soberano en la dinastía Böolois de los lobos Kolbanos, hubiera salvado la vida. La loba azurada no respondió, su estatus divino no se lo permitía, si hubiera salido de sus fauces cualquier sonido, habría validado las acciones de su hermano, su golpe bajo hubiera funcionado, la loba azurada ya no sería considerada una enviada de los espíritus, no se le rendiría más reverencia, su color azulado ya no sería el color de la noche, el color de los enviados de los espíritus, sería el color de la vergüenza, de la cobardía.
     Para el momento en que pudo haber dicho cualquier cosa, su carne ya estaba del mismo color que su piel. Después que cayera al cenote perlado, los lobos Kolbanos se rebelaron en contra del parricida y su séquito de rufianes.

     Así, se perdió la última enviada de los espíritus, pero se recuperó el trono en la roca de los reyes y se designó entre los miembros de la manada, al más digno entre los nuestros para ocupar el sitio del líder. Ahora, sólo nos resta continuar viviendo, honrar a los que nos precedieron y esperar con la mirada hacia las estrellas, buscando una señal que anuncie la llegada de un Kolbano que instaure una dinastía real que nos lleve de nuevo a la bonanza.
     Hasta la fecha, no ha habido otro lobo azurado, ningún enviado de los espíritus ha regresado a nosotros, pero la silueta de nuestra apreciada Luborna se observa cada vez que las estrellas se reflejan sobre la calma superficie del cenote perlado. Muchas leyendas han surgido a partir de las historias que cuentan los lobos que la han visto y una de ellas, dice que los espíritus se apiadarán de nosotros y enviarán a otro Kolbano especial, cuando el rostro de Luborna ya no pueda observarse en su tumba acuática.
     Los espíritus se harán presentes de nuevo, pronto, y podremos verlos con su porte regio, guiándonos a mejores tiempos. Mientras tanto, nos recuerdan el valor que los Kolbanos debemos exudar en nuestras vidas para honrarlos, a más de ser fieles a nosotros mismos y estar atentos al llamado porvenir…

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: