
La alacena del mago es una reflexión sobre el juego. No de un juego en particular sino del fenómeno del juego, de la experiencia de jugar. Ya teniendo esto claro, casi de inmediato aparece una pregunta: ¿qué tiene que ver el juego con la fantasía?, o mejor dicho ¿qué hace alguien escribiendo del juego en un lugar especializado en fantasía?
La respuesta que se me ocurre en este momento es que el juego, como la fantasía, es un fenómeno que, a pesar de tener sustento y llevarse a cabo en la realidad material de la vida cotidiana, permite el surgimiento de un mundo de significados y experiencias imaginarias pero intensamente vividas (¿vivibles?). El juego es algo que todos conocemos porque todos hemos jugado, y por lo tanto es, fue, o ha sido fundamental en nuestra vida. Es algo acerca de lo que vale la pena hablar, pensar y repensar.
Lee más »


Le observaban desde hacía un rato; la oscuridad de su piel era más grande conforme se acercaba a las fauces, debido a la sangre de su presa. Rasgó sin esfuerzo la piel del lerwy; quebró fácilmente sus huesos, con la fuerza de sus garras y dientes, largos y afilados.

¿A quién sirven los gutiplunques?