Waldibïes

Waldibï: Roedor de sotobosques y estepas con pelaje fino tupido.
Los waldibïes tienen cola, ojos saltones que pueden ver casi en cualquier dirección, y pueden llegar a medir hasta 30 cm.
Las patas fuertes del waldibï son adecuadas para cavar. Y sus dedos prensiles le permiten subir a árboles con facilidad.
Su pelaje es grisáceo en la parte superior y blanco en la parte ventral. Es dócil y granívoro.
Combate: El waldibï es una criatura tímida que rehuye de cualquier confrontación en estado silvestre; aunque pueden servir como fieles monturas para algunas razas gutiplunques y ser llevados a la batalla.
Hábitat / Organización: Los waldibïes viven en túneles y madrigueras hechas por ellos mismos, que se dividen en varias cámaras que albergan a parejas y sus crías. Los padres cuidan de ellas y ayudan en la vigilancia del hogar común. En una madriguera promedio, pueden convivir hasta 50 waldibïes.
Ecología: Serpientes, aves rapaces y algunos felinos son los principales depredadores de estas criaturas de actividad nocturna. Son roedores muy fértiles y las hembras pueden llegar a parir hasta diez veces al año, de 6 a 10 crías cada vez.
Comercio: La piel de los waldibïes es apreciada en peletería y la forma más común de utilizarla es en bolsitas para componentes mágicos y en la fabricación de capas, bolsas y mochilas.
